¿Orden de arresto para Elon Musk? El escándalo de los algoritmos y Grok que sacude a París.
La Fiscalía de París allana la sede de X y cita a Elon Musk para declarar en abril de 2026. Investigación por manipulación de algoritmos y Grok.
Por Mario Victorino
El pulso entre la Unión Europea y el imperio tecnológico de Elon Musk ha alcanzado un punto de no retorno. Este martes, 3 de febrero de 2026, agentes de la unidad de lucha contra la ciberdelincuencia de la Fiscalía de París, apoyados por efectivos de Europol, llevaron a cabo un registro sorpresa en la sede de la red social X en la capital francesa. La operación culminó con una notificación oficial: Elon Musk ha sido citado a declarar ante la justicia el próximo 20 de abril.
Una investigación que escala a nivel penal
Lo que inició como un expediente administrativo por la falta de moderación de contenidos ha mutado en una causa penal de gran envergadura. La Fiscalía investiga la presunta "extracción fraudulenta de datos" y la "alteración del funcionamiento de sistemas automatizados" mediante el uso de algoritmos que, según las autoridades, podrían haber facilitado la injerencia extranjera y la distorsión del debate público.
Sin embargo, el punto más crítico de la pesquisa recae sobre Grok, la inteligencia artificial de la plataforma. Informes recientes sugieren que el chatbot permitió la creación y difusión de deepfakes de carácter sexual y material sensible que involucra a menores. La justicia francesa busca determinar si X actuó como cómplice al no implementar filtros suficientes contra la pornografía infantil y el discurso de odio negacionista.
Declaraciones cruzadas: Libertad vs. Ley
Desde el entorno judicial, las posturas son firmes. Fuentes de la Fiscalía han señalado que ningún actor tecnológico, por muy global que sea su alcance, está por encima de las leyes de soberanía digital francesas. "Buscamos un enfoque constructivo, pero el cumplimiento de la ley no es opcional", indican las autoridades, advirtiendo que la incomparecencia de los directivos podría derivar en órdenes de arresto internacionales, un precedente ya visto recientemente con otras plataformas como Kick.
Por su parte, la respuesta de Elon Musk no se ha hecho esperar a través de su propia red social. El magnate ha calificado la intervención como un "ataque directo a la libertad de expresión" y una maniobra con "motivaciones políticas" orquestada por gobiernos que temen la descentralización de la información. "Prefiero ir a juicio antes que permitir que la censura europea dicte lo que se puede decir en el mundo", ha manifestado el dueño de X, reafirmando su postura combativa frente a los reguladores de Bruselas.
El futuro de X en Europa
La cita del 20 de abril no solo sentará a Musk (y posiblemente a exdirectivos como Linda Yaccarino) frente a los jueces, sino que pondrá a prueba la robustez de la Ley de Servicios Digitales (DSA) de la Unión Europea. Con multas que ya superan los 120 millones de euros acumuladas en procesos previos, la plataforma X enfrenta ahora el riesgo de un bloqueo técnico en territorio francés si se demuestra que los algoritmos fueron manipulados deliberadamente.