El 'impuesto' del terror: Cómo el alcalde de Tequila, Jalisco, entregó la industria del agave al CJNG

Detienen a Diego ‘N’, alcalde de Tequila, Jalisco, por nexos con el CJNG y extorsión. Cae junto a ediles del Edomex en el histórico Operativo Enjambre.

Por Mario Victorino

 

En un despliegue sin precedentes que ha sacudido los cimientos del poder local en México, las autoridades federales confirmaron la captura de Diego “N”, presidente municipal de Tequila, Jalisco. El funcionario es señalado como una pieza clave en el engranaje operativo del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), operando un esquema de extorsión que asfixiaba a las industrias más emblemáticas de la región.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, fue el encargado de revelar los detalles de esta intervención, denominada Operativo Enjambre. Según los reportes oficiales, el alcalde de Tequila no solo brindaba protección institucional a las células delictivas, sino que participaba activamente en el cobro de cuotas a empresas cerveceras y tequileras, afectando la cadena productiva del estado.


La caída de un bastión institucional

La investigación, que tomó meses de inteligencia y seguimiento, apunta a que el gobierno municipal de Tequila se había convertido en un brazo extendido del crimen organizado. Diego “N” presuntamente utilizaba a la fuerza pública y la estructura administrativa para presionar a empresarios locales. Bajo la amenaza de clausuras o represalias físicas, las tequileras se veían obligadas a entregar porcentajes de sus ganancias al cartel.

García Harfuch enfatizó que este operativo no fue un hecho aislado, sino una estrategia coordinada para "limpiar" las instituciones de aquellos servidores públicos que han traicionado la confianza ciudadana para servir a intereses delictivos. Las autoridades aseguran contar con pruebas sólidas que vinculan directamente al edil con cabecillas del CJNG.


Efecto Enjambre: El Estado de México también bajo la lupa

Mientras Jalisco procesaba la captura de su alcalde, el Estado de México vivía una jornada similar de alta tensión. El Operativo Enjambre extendió sus alas hasta territorio mexiquense, logrando la captura de tres presidentes municipales adicionales. Estos funcionarios también están bajo investigación por delitos que van desde el peculado hasta la asociación delictuosa con grupos de la delincuencia organizada que operan en la periferia de la capital.

La magnitud de las detenciones sugiere una penetración profunda del narcotráfico en las administraciones locales, donde los alcaldes fungen como facilitadores para el trasiego de drogas, el control de mercados locales y, como en el caso de Tequila, la extorsión sistemática a sectores económicos clave.


Reacciones y futuro judicial

El sector empresarial de Jalisco ha reaccionado con una mezcla de alivio y cautela. Fuentes cercanas a la industria tequilera han manifestado bajo anonimato que el acoso era una "verdad a voces" que estaba mermando la inversión en la zona protegida por la Denominación de Origen.

Por su parte, el Gabinete de Seguridad Nacional ha dejado claro que la justicia será implacable. Se espera que en las próximas horas los detenidos sean trasladados a penales federales de máxima seguridad para enfrentar procesos por delincuencia organizada. La administración federal ha enviado un mensaje contundente: no habrá "fueros" ni colores partidistas que protejan a quienes decidan pactar con la violencia.