Dan prisión preventiva a Gabriela, mujer que arrastró y mató con su auto a un motociclista en CDMX
Justicia para el motociclista: Gabriela “N” recibe prisión preventiva tras atropellar y arrastrar a un hombre en CDMX. Juez dicta medidas severas.
Por Mario Victorino
La situación jurídica de Gabriela “N” ha tomado un rumbo definitivo tras la audiencia celebrada este miércoles en la Ciudad de México. Un juez de control determinó imponer la medida cautelar de prisión preventiva, luego de analizar las pruebas presentadas sobre el incidente en el que un motociclista fue arrollado y posteriormente arrastrado por el vehículo que conducía la imputada. Durante el desarrollo de la comparecencia, la mujer optó por hacer uso de su derecho constitucional de reservarse su derecho a declarar, evitando responder a los cuestionamientos directos sobre los hechos ocurridos en días pasados.
El Ministerio Público presentó una serie de elementos contundentes para sostener la acusación. Entre los datos de prueba expuestos se encuentran diversas videograbaciones obtenidas de cámaras de seguridad públicas y privadas, así como una recopilación fotográfica del lugar de los hechos. Estos elementos gráficos fueron respaldados por dictámenes periciales y análisis técnicos que detallan la trayectoria del impacto y la distancia que el cuerpo de la víctima fue arrastrado debajo del automóvil, lo que resultó determinante para que el juzgador calificara de legal la detención y aceptara la medida de reclusión.
Pruebas periciales y la gravedad del incidente
La investigación ha avanzado significativamente gracias a los dictámenes mecánicos y de tránsito que han permitido reconstruir la escena con precisión. Según la fiscalía, los análisis indican que no se trató de un simple accidente, sino de una omisión grave o una conducta que derivó en la pérdida de una vida humana de manera violenta. La difusión masiva del video donde se aprecia el momento exacto en que la unidad no se detiene a pesar de tener a la víctima debajo de la carrocería ha servido no solo como evidencia técnica, sino como un elemento de presión social que exige la máxima severidad en la aplicación de la ley.
Además de las imágenes, se presentaron testimonios de testigos oculares y peritajes en materia de criminalística de campo que confirman que la conductora intentó evadir su responsabilidad inicial tras el impacto. El juez consideró que, ante la gravedad del delito y el riesgo de fuga, la prisión preventiva era la única medida adecuada para garantizar que el proceso continúe sin contratiempos. Gabriela “N” permanecerá bajo custodia en el penal correspondiente mientras se cumple el plazo fijado por la autoridad para el cierre de la investigación complementaria.
El llamado a la seguridad vial y justicia
Este caso ha reavivado el debate sobre la vulnerabilidad de los motociclistas en las vialidades de la capital y la falta de empatía o responsabilidad de algunos conductores. Grupos de activistas y motociclistas han dado seguimiento puntual a las audiencias, exigiendo que este proceso no termine en la impunidad. La familia de la víctima, presente durante las diligencias, ha solicitado que la reclasificación de los delitos considere la saña con la que se cometió el acto de arrastre, factor que podría elevar considerablemente la pena definitiva en caso de una sentencia condenatoria.
La defensa de la imputada ha solicitado la duplicidad del término constitucional, por lo que será en una segunda audiencia donde se decida si es vinculada formalmente a proceso por homicidio. Mientras tanto, el Ministerio Público continúa recabando testimonios adicionales para fortalecer el expediente y asegurar que las pruebas presentadas sean irrefutables ante un tribunal de enjuiciamiento en el futuro cercano.