México eleva protesta formal ante la CIDH: El trasfondo de la visita de Rosa María Payá

México envía nota diplomática a la CIDH por la visita no anunciada de Rosa María Payá. Conoce quién es la activista y por qué la SRE reclama a la OEA.

Por Mario Victorino

 

El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), ha formalizado una queja ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) tras la reciente estancia en el país de Rosa María Payá Acevedo. El núcleo del conflicto radica en la omisión de los protocolos internacionales que exigen la notificación previa de visitas oficiales de emisarios de organismos multilaterales.

 

¿Quién es Rosa María Payá?

Para entender la relevancia de esta nota diplomática, es necesario precisar la figura de la involucrada. Rosa María Payá Acevedo es una destacada activista cubana, promotora de la democracia y los derechos humanos. Es hija del fallecido líder opositor cubano Oswaldo Payá, fundador del Movimiento Cristiano Liberación y Premio Sájarov del Parlamento Europeo.

Liderazgo: Actualmente preside la red juvenil Jóvenes por la Democracia en Cuba y lidera la plataforma ciudadana Cuba Decide, que busca la realización de un plebiscito vinculante en la isla para cambiar el sistema político.

Rol Internacional: Su labor la ha llevado a ser una voz recurrente ante organismos como la ONU, el Parlamento Europeo y la Organización de los Estados Americanos (OEA). En este contexto, ha colaborado con la CIDH como emisaria y defensora de las libertades civiles en la región.

 

Una visita sin notificación oficial

La controversia estalló cuando la Cancillería mexicana confirmó que no recibió ningún documento ni aviso por las vías institucionales sobre la llegada de Payá. Según las normas de la diplomacia internacional y los acuerdos que México mantiene con la OEA, cualquier misión o visita de carácter oficial de sus enviados debe ser comunicada con antelación para garantizar la coordinación y el respeto a la jurisdicción local.

La SRE ha enfatizado que esta falta de comunicación no es un simple error administrativo, sino una vulneración de las formas que rigen la relación entre el Estado mexicano y los organismos de derechos humanos.

 

Soberanía y protocolos internacionales

El envío de la nota diplomática busca dejar un precedente sobre la importancia de la soberanía nacional. Las autoridades mexicanas han manifestado que, si bien el país mantiene una política de puertas abiertas con los sistemas internacionales de protección de derechos humanos, dicha apertura no exime a los organismos de cumplir con la normativa vigente.

El reclamo mexicano no se centra específicamente en la labor de Rosa María Payá, sino en el método utilizado por la CIDH para gestionar su presencia en territorio nacional. Para la diplomacia mexicana, la transparencia es un pilar fundamental que permite que estas visitas cumplan con su objetivo de manera ordenada y legítima.

 

Declaraciones y postura de la SRE

Desde el seno de la Cancillería se ha transmitido una postura de firmeza. Voceros de la Secretaría han expresado que el cumplimiento de los protocolos de notificación es esencial para mantener un diálogo constructivo. Han señalado que ignorar estos pasos debilita la confianza mutua que debe existir entre el Estado y los organismos internacionales.

Representantes diplomáticos han manifestado que México espera una respuesta de la CIDH que aclare por qué se omitió el aviso previo. Se ha subrayado que la nota diplomática es la herramienta estándar para corregir estas desviaciones y asegurar que futuros encuentros se realicen bajo el marco de la legalidad y la cortesía entre naciones.