Pemex ‘le gana’ a crisis en Medio Oriente: Mezcla mexicana vuela hasta los 70 dólares

Pemex registra su mayor precio en meses: la mezcla mexicana escala a 70.32 dólares ante el caos en el Estrecho de Ormuz. ¿Cómo impacta a la economía?

Por Mario Victorino

 

En un giro inesperado para los mercados energéticos globales, la mezcla mexicana de petróleo de exportación ha dado un salto cuantitativo que pone a Petróleos Mexicanos (Pemex) en una posición de ventaja financiera no prevista para este trimestre. Mientras la tensión bélica escala en el corazón de la producción petrolera mundial, el crudo nacional cerró la jornada de este martes en los 70.32 dólares por barril, su nivel más alto registrado desde junio del año pasado.

Este repunte no es menor. Representa un incremento del 5.5 por ciento respecto a la jornada previa, pero la cifra verdaderamente relevante reside en la comparación con las expectativas gubernamentales: el precio actual se sitúa un 28 por ciento por encima de lo proyectado por la Secretaría de Hacienda para el ejercicio fiscal vigente.

 

El factor miedo: Ormuz y la geopolítica

El catalizador de esta subida vertiginosa se encuentra a miles de kilómetros de las costas mexicanas. La incertidumbre geopolítica ha alcanzado un punto crítico tras el cierre del Estrecho de Ormuz, una de las arterias comerciales más vitales del planeta, por donde transita una quinta parte del consumo mundial de petróleo.

La clausura de este paso estratégico es la respuesta directa a los recientes ataques perpetrados por Israel y Estados Unidos contra objetivos en Irán, lo que ha generado un efecto dominó en los precios internacionales de referencia. Expertos del sector señalan que, ante el riesgo de un desabasto global, el crudo mexicano se ha vuelto un activo sumamente cotizado por las refinerías que buscan alternativas seguras fuera de la zona de conflicto.

 

Declaraciones y proyecciones

Fuentes cercanas al sector energético en México indican que este excedente en el precio del barril representa un "respiro de oxígeno puro" para las finanzas de la paraestatal. Se menciona que, de mantenerse esta tendencia por encima de los 70 dólares, el Gobierno Federal podría disponer de recursos adicionales para amortiguar subsidios a los combustibles y evitar una escalada inflacionaria en el mercado interno.

Sin embargo, especialistas advierten que este beneficio es un arma de doble filo. Aunque Pemex recibe más dólares por cada barril exportado, el costo de importar gasolinas y componentes químicos también tiende al alza, lo que obliga a una gestión quirúrgica de los excedentes petroleros para evitar que el beneficio se diluya en la cadena de refinación.