Trump pone la mira en Cuba tras ofensiva en Irán: "Será la siguiente en caer"

Trump afirma que Cuba "caerá pronto" tras la Operación Furia Épica en Irán. Marco Rubio lidera las gestiones ante una isla sin combustible ni recursos.

Por Mario Victorino

 

En un giro que redefine la geopolítica del hemisferio occidental, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha señalado directamente a Cuba como el próximo objetivo de su administración. Durante una reciente entrevista con la cadena CNN, el mandatario fue contundente al asegurar que, una vez concluida la fase crítica de la Operación Furia Épica en Irán, el sistema político de la isla caribeña colapsará de manera inminente.

 

El frente iraní como antesala

La declaración ocurre en un contexto de alta tensión militar. Estados Unidos e Israel mantienen una ofensiva a gran escala en territorio iraní que ha neutralizado gran parte de la capacidad de misiles y la infraestructura nuclear de Teherán. El presidente estadounidense ha dejado claro que no habrá espacio para el diálogo con el régimen persa, subrayando que no aceptará nada que no sea una rendición incondicional.

Sin embargo, el mandatario sorprendió al desviar el foco hacia el Caribe. Según sus palabras, Cuba también va a caer y es algo que, a su juicio, no tiene marcha atrás. Manifestó que el gobierno de la isla tiene muchísimas ganas de llegar a un acuerdo debido a la asfixia económica y la falta de recursos básicos que enfrenta la nación.

 

Marco Rubio: El hombre clave en la "toma de control"

Para ejecutar esta transición, Trump ha confirmado que el secretario de Estado, Marco Rubio, está al frente de las gestiones. El presidente describió a Cuba como una "nación fallida" que carece incluso de combustible para que los aviones despeguen, lo que ha convertido las pistas de aterrizaje en cementerios de aeronaves.

El plan de la Casa Blanca no contempla, por ahora, una intervención militar similar a la de Irán, sino lo que Trump denomina una "toma de control amistosa". Esta estrategia se apoya en la máxima presión económica, habiendo cortado los suministros de petróleo que anteriormente llegaban desde Venezuela, país que ahora, bajo el liderazgo de Delcy Rodríguez tras la salida de Maduro, mantiene una relación distinta con Washington.

 

Una isla al límite

La situación interna en Cuba es crítica. Con apagones masivos y una escasez de divisas sin precedentes, el mandatario estadounidense asegura que la isla está lista después de 50 años. Afirma que ha observado esta situación durante décadas y que, finalmente, el destino de Cuba ha caído en sus manos.

A pesar de la urgencia que transmite su retórica, el presidente matizó que Estados Unidos tiene tiempo de sobra. Su prioridad actual es terminar la misión en Medio Oriente para evitar complicaciones por abrir demasiados frentes simultáneos. "Si lo hacemos todo demasiado rápido, pasan cosas malas", advirtió, sugiriendo que el turno de La Habana llegará en el momento estratégico preciso.