¡Portazo a la CNTE! La tajante decisión de Claudia Sheinbaum que enfurece al magisterio

Claudia Sheinbaum le cierra la puerta a la CNTE: No habrá reunión tras el paro de 72 horas. Descubre las polémicas razones presupuestales aquí.

Por Mario Victorino

 

La relación entre el Gobierno Federal y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha entrado en una fase de alta tensión. Tras el inicio de un paro nacional de 72 horas, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha dejado claro que su agenda no incluye una reunión directa con los líderes magisteriales, delegando la responsabilidad de las negociaciones a la Secretaría de Educación Pública (SEP).

 

El límite del presupuesto público

El núcleo del conflicto no es solo político, sino profundamente financiero. La mandataria federal explicó que, aunque existe una voluntad de diálogo constante, la realidad económica del país impone barreras infranqueables. Sheinbaum fue enfática al señalar que existen peticiones por parte de los docentes que simplemente no son factibles desde el punto de vista presupuestal en este momento.

Según la presidenta, para satisfacer todas las exigencias de la CNTE, el Gobierno se vería obligado a aumentar los impuestos, una medida que no está dispuesta a tomar. La jefa del Ejecutivo recordó que gran parte de los recursos públicos, específicamente un billón de pesos, ya están comprometidos en programas de bienestar que benefician a 14 millones de adultos mayores, lo que deja un margen de maniobra limitado para nuevas erogaciones salariales masivas.

 

Diálogo sí, pero sin reuniones en la cumbre

A pesar de la presión en las calles y las exigencias de reinstalar una mesa de diálogo directamente con la Presidencia, Sheinbaum sostuvo que el contacto con el magisterio ha sido permanente a través de la SEP y de reuniones tripartitas en las que participan gobernadores y la Secretaría de Gobernación. Para la mandataria, el mecanismo actual es suficiente para atender las demandas que sean técnicamente "atendibles".

Ante la posibilidad de que las protestas escalen, la presidenta lanzó un llamado a la cordura, solicitando que cualquier tipo de manifestación se realice estrictamente de forma pacífica. Aseguró que, a diferencia de administraciones pasadas, su gobierno no busca criminalizar ni "satanizar" a los maestros, a quienes calificó como profesionales de primer nivel, fundamentales para el desarrollo rural y básico del país.

 

El fantasma del neoliberalismo y los logros previos

Para suavizar la negativa a la reunión, Sheinbaum contrastó su gestión con la de expresidentes como Enrique Peña Nieto, mencionando que en el pasado se atacó la dignidad del magisterio. En defensa de la actual política educativa, destacó que durante el periodo de Andrés Manuel López Obrador se lograron basificar a cerca de un millón de profesores y se fortalecieron los fondos de pensiones para el bienestar.

Sin embargo, para los integrantes de la CNTE, estas menciones resultan insuficientes frente a lo que ellos denominan una "pauperización salarial" y la necesidad urgente de abrogar la Ley del ISSSTE. Mientras la presidenta se mantiene firme en la disciplina fiscal, el magisterio advierte que el diálogo a través de intermediarios no ha dado los frutos esperados, dejando el conflicto en un punto muerto donde el presupuesto parece ser el último juez.