Trump permite que el petróleo ruso rompa el bloqueo en Cuba

El petrolero ruso Anatoly Kolodkin llega a Matanzas con 730.000 barriles de crudo tras meses de apagones. ¿Cede Trump ante Rusia por la crisis en Cuba?

Por Mario Victorino

 

En un giro inesperado que mezcla la desesperación humanitaria con la alta política internacional, el puerto de Matanzas recibió este martes 31 de marzo de 2026 al petrolero ruso Anatoly Kolodkin. La embarcación, que navega bajo bandera rusa y está sujeta a sanciones del Departamento del Tesoro de EE.UU., trae consigo el primer respiro energético para la isla en más de 90 días.

 

Un arribo crítico en medio del colapso

Hacia las 08:15 hora local, ayudado por remolcadores, el imponente tanquero maniobró en la bahía de Matanzas. En sus bodegas transporta 730.000 barriles de crudo, una cifra que, aunque no soluciona de raíz el problema estructural del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), representa una tabla de salvación para un país que ha vivido sumido en apagones de más de 18 horas diarias.

Desde enero de 2026, Cuba no recibía un cargamento de esta magnitud. La falta de combustible había paralizado el transporte público, afectado la distribución de alimentos y generado una tensión social creciente en las principales ciudades del país.

 

El factor Trump: ¿Humanismo o estrategia?

Lo que más ha sorprendido a los analistas internacionales es la pasividad —o permiso tácito— de la administración de Donald Trump. A pesar de mantener un discurso de "máxima presión", el mandatario estadounidense permitió el paso del buque ruso, evitando una confrontación directa con el Kremlin en el Caribe.

"Tienen que sobrevivir. No tengo problema con que reciban petróleo para que la gente tenga luz y los hospitales funcionen", declaró recientemente Trump, calificando la situación en Cuba como "desesperada".

Sin embargo, desde Washington aclaran que esto no constituye un levantamiento de las sanciones, sino una excepción puntual. Expertos sugieren que EE.UU. busca evitar un colapso migratorio masivo que podría derivar de un "apagón total" prolongado en la isla.

 

El papel de Moscú

El buque es operado por Sovkomflot, el gigante naviero ruso que ha sido blanco de múltiples restricciones occidentales. Para el Kremlin, este envío refuerza su papel como aliado estratégico de La Habana en momentos de máxima vulnerabilidad. Dmitri Peskov, portavoz ruso, aseguró que seguirán apoyando a sus "amigos cubanos" frente a lo que consideran un "bloqueo energético inhumano".

 

Impacto inmediato en la población

Se espera que el crudo sea procesado de inmediato en las refinerías locales para alimentar las termoeléctricas que hoy operan al mínimo de su capacidad. Aunque los 730.000 barriles ofrecen un alivio, Cuba necesita al menos tres cargamentos mensuales de este tipo para estabilizar su economía y garantizar un verano sin los temidos cortes de luz masivos.