59 explosivos en autobús vinculado a movilizaciones de Ayotzinapa; investigan posible célula radical
Autoridades aseguraron 59 explosivos en un autobús vinculado a movilizaciones de Ayotzinapa; investigan a una presunta célula radical.
Por Mario Victorino
Autoridades federales y capitalinas aseguraron 59 artefactos explosivos de fabricación casera ocultos en un autobús que transportaba estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa y familiares de los 43 normalistas desaparecidos, en un operativo realizado en la autopista México-Cuernavaca.
El hallazgo ocurrió luego de una denuncia ciudadana que alertó sobre la posible presencia de material explosivo en uno de los vehículos que se dirigían a la Ciudad de México para participar en movilizaciones relacionadas con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
De acuerdo con información proporcionada por la Secretaría de Gobernación, la revisión se llevó a cabo de manera pacífica y consensuada con los pasajeros, con la participación de autoridades federales, representantes de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y funcionarios del Gobierno de la Ciudad de México.
Gobierno defiende operativo y rechaza cualquier acto de represión
Las autoridades enfatizaron que la intervención tuvo como objetivo garantizar la seguridad de los propios manifestantes y de la población en general.
La Secretaría de Gobernación reiteró que el Gobierno de México mantiene su compromiso con el respeto al derecho a la libre manifestación, pero advirtió que no permitirá acciones que pongan en riesgo la integridad de las personas.
"Estamos a favor de la manifestación pacífica, pero no se debe poner en riesgo a la población con el uso de artefactos explosivos en las protestas", señaló el subsecretario de Derechos Humanos, Arturo Medina.
El funcionario confirmó que, tras la localización del material, los autobuses comenzaron a ser liberados gradualmente conforme avanzaban las inspecciones correspondientes.
¿Qué encontraron las autoridades?
Según reportes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), los 59 artefactos asegurados eran explosivos artesanales elaborados con un nivel técnico superior al observado habitualmente en este tipo de dispositivos improvisados.
Los explosivos se encontraban ocultos dentro de una caja localizada en una de las unidades interceptadas en la plaza de cobro número uno de Tlalpan, sobre la autopista México-Cuernavaca.
Las autoridades continúan realizando peritajes especializados para determinar el nivel de riesgo de los dispositivos, así como su posible origen y destino.
Inteligencia identifica a presunta célula detrás de los explosivos
Como parte de las investigaciones, fuentes de inteligencia señalaron la posible participación de una célula considerada radical que operaría dentro o alrededor del Comité Estudiantil de la Normal Rural de Ayotzinapa.
Los reportes apuntan particularmente a Jesús G. E., identificado con el alias de "El Coquillo", quien presuntamente fungiría como presidente del Comité de Lucha de la institución.
De acuerdo con las indagatorias preliminares, este individuo sería uno de los responsables de coordinar actividades relacionadas con la fabricación, almacenamiento y distribución de los artefactos explosivos.
Además, los informes consultados lo vinculan con otras conductas ilícitas, entre ellas la retención de vehículos, así como actividades relacionadas con robo de combustible y mercancías.
Las autoridades también analizan información sobre presuntas publicaciones en redes sociales donde el sujeto habría exhibido artículos de lujo y relojes de alta gama.
Investigan posible producción masiva de explosivos
Aunque fueron asegurados 59 dispositivos durante el operativo, las investigaciones sugieren que la capacidad de producción de esta presunta célula sería mucho mayor.
Fuentes cercanas al caso señalan que el grupo habría ordenado la fabricación de aproximadamente mil artefactos explosivos con la intención de utilizarlos en diversas movilizaciones y protestas.
Las autoridades buscan determinar si parte de ese material ya fue distribuido o permanece almacenado en otros puntos del país.
Esta línea de investigación es considerada prioritaria debido al potencial riesgo que representaría la existencia de más dispositivos fuera del control de las autoridades.
CNTE y movilizaciones bajo vigilancia
El hallazgo ocurre en medio de una intensa jornada de protestas encabezadas por la CNTE en la Ciudad de México, donde miles de maestros mantienen movilizaciones para exigir la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y mejores condiciones laborales y pensionarias.
Las autoridades federales han insistido en que las manifestaciones deben desarrollarse de manera pacífica y dentro del marco legal, al tiempo que mantienen abiertos los canales de diálogo con los representantes magisteriales.
Por ahora, las investigaciones continúan para determinar responsabilidades penales y esclarecer si los explosivos estaban destinados a ser utilizados durante las movilizaciones o si tenían otro propósito.
El caso ha generado preocupación entre autoridades y organismos de seguridad debido al riesgo potencial que implica el traslado de este tipo de materiales en vehículos de transporte colectivo, especialmente en el contexto de concentraciones masivas de personas.